7 de maig de 2020

"Gent, identitat i procés", Entrevista al Professor J. Fontana (video 50 min), any 2005

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 11.09.2005
Fontana, que és un dels historiadors més prestigiosos del país, parla del seu últim llibre, "La formació d'una identitat", en què reflexiona des del rigor històric sobre quins són els trets que han contribuït a fer que els catalans mantinguem una identitat "que ha resistit 500 anys d'esforços d'assimilació, amb tres guerres perdudes: el 1652, el 1714 i el 1939, i llargues campanyes de repressió social i cultural que encara duren".

La primera llei de la republica catalana ha de ser reduir la quota dels autònoms


La primera llei de la republica  catalana HA  de ser  reduir la quota dels autònoms al nivell de França i/o en general d´Europa. L´actual  quota fixa de 300 eurs al mes no pot  ser.

Els autònoms son els remenses  del s.XXI.  Els remences que va citar el Pres. Puigdemont  al  seu discurs d´investidura, eren els més desfavorits  de l'Edat Mitja. Vegeu més detalls al tag "història de Catalunya" a l´index d´aquest blog.
Cuca de Llum 

(Publicat per primer cop a la Cuca de Llum el 24 gen. 2020. Avui, a 3 d´abril del 2020, torna a estar a primera línia: el gobierno de España) es nega a condonnar els 200€/mes que és la quota dels autònoms, ni tan sols ara que estem tots a casa  confinats pel coronavirus i no hi ha CAP activitat comercial. Impresentables, no hi ha paraules)

"Dos quiebras por Siglo: Historia de las bancarrotas en el Reino de España" (23 en total, país reincidente, ¿será cultural?)



Anverso y reverso de la primera peseta, acuñada en 1809 por Napoleón. Había anexionado Catalunya a Francia, y deseaba que fuera la nueva moneda para todo el territorio francés.


(Artículo necesario publicado por fin. Buen resumen, con carencias. Por ejemplo no menciona el período de 100 años de las desamortizaciones.  Se debieron precisamente a una bancarrota. Como no había para pagar, echaron mano -o sea robaron- o, como ahora se dice, "socializaron deudas". Primero expropiaron los bienes de la Iglesia por etapas, y luego los bienes comunales de muchos pueblos de España, situación que obligó a emigrar a las ciudades. Una verguenza silenciada en los libros de historia en los colegios. Hay más carencias que comentar, por desgracia. Cuca de Llum)


Clicar encima para ver el cuadro a mayor tamaño. Imagen de Invertia.


¿Puede España entrar en bancarrota? Quizás. De hecho tiene el honor de ser el primer país de la Historia en arruinarse. La última vez que suspendió pagos fue el siglo pasado tras la Guerra Civil y desde finales del siglo XVI no ha podido hacer frente a sus deudas en más de una decena de veces. Felipe II fue el primero en presentar un `concurso de acreedores´ y los últimos volúmenes de deuda y el fuerte desempleo han vuelto a despertar los fantasmas de la quiebra.Lista de todas las bancarrotas de España


www.invertia.com  / Viernes, 14 de Mayo de 2010 -
 Las finanzas españolas siempre se han movido en el terreno de las bancarrotas. La falta de emprendedores ha hecho que la mayor parte de las infraestructuras siempre haya ido al cargo de la Hacienda Pública. Gastos que no siempre se han visto compensados por la parte de los ingresos y que han llevado a una media de casi una quiebra cada 50 años, aunque se han vivido periodos muy tranquilos.


Primero fue el alto coste de las empresas bélicas hispanas, desde Filipinas hasta las Indias. Más tarde, la Guerra de Independencia y la pérdida de las colonias –las gallinas de los huevos de oro y plata-. Luego, las luchas entre conservadores como Cánovas del Castillo y progresistas como Sagasta fueron las que no permitieron el equilibrio de las finanzas. Finalmente, fue la Guerra Civil la que llevó de nuevo la suspensión de pagos a la economía española.

El concepto de deuda, tal y como se entiende hoy en día, lo crea Carlos I de España y V de Alemania. A la muerte de su abuelo Maximiliano I, en 1519, compite con el rey de Francia, Francisco I, por ser elegido Rey de los Romanos. El prestamista de su abuelo, Jakob Fugger (Jacobo Fúcar como se le conocía en España), se compromete a sufragar su elección entre los príncipes germanos con tal de cobrar las deudas pendientes de su abuelo y las nuevas que asumía el joven rey. 

Una lucha que termina con Carlos como Emperador del Sacro Imperio Romano pero con una fuerte deuda con Fugger. A su muerte, el banquero amasaba una fortuna de 2,1 millones de florines, unos 125 millones de euros en la actualidad –una cantidad considerable para la época-.

El Emperador tuvo que firmar unos “Asientos” –obligaciones de hoy en día- a Fugger en los que se estipulaba el dinero a devolver y los intereses. Además, se utilizaban las minas de oro, plata y sal y los impuestos que se cobraban en Castilla como avales en caso de no pagarse la deuda. Comenzaba así la historia de la Deuda soberana. 

Una deuda que fue creciendo al ritmo que crecía el Imperio Español. Se necesitaba dinero para batallas, para apaciguar revueltas y para seguir conquistando Las Indias. Préstamos que estaban asegurados por el poderío español y que habrían tenido calificación triple A de existir las agencias de calificación. Nadie dudaba del Imperio Español.

Los problemas llegaron con el ascenso al trono del hijo de Carlos I, Felipe II. Mantener un Imperio en el que “nunca se pone el Sol” no es barato. La Corona seguía endeudándose para mantener sus conquistas de ultramar. Finalmente, Felipe II al poco tiempo de comenzar a reinar se vio obligado a declarar la “suspensión de pagos de los asientos”: la primera quiebra de un Estado

Una ruina que vino provocada por la construcción de un estado y por la hiperinflación. Felipe II articuló un estado cada vez más centralizado que costaba dinero, para ello desarrolló impuestos y una Hacienda. Tasas que no se cobraban ni al clero ni a los nobles, lo que hizo estallar la caja del dinero. Pero además, las cuentas públicas se vieron muy perjudicadas por la fuerte inflación que castigó al grano y a las tierras debido a las ingentes cantidades de oro que llegaban de América. Similar a los problemas que puede provocar darle a la máquina del dinero en la actualidad.

Con ese panorama, Felipe II sólo pudo suspender los pagos y comenzar a reestructurar su deuda. El monarca acordó con algunos prestamistas devolver sólo los intereses y olvidar el principal, con otros alargó el plazo de devolución del préstamo. Condiciones que los banqueros tuvieron que aceptar si querían recuperar algo del dinero prestado y que terminó con los Fugger arruinados, ya que Felipe II llegó a suspender los asientos –bancarrota-hasta tres veces.

Esa dinámica de préstamos e impagos recorrió los siglos XVII y XVIII. En cinco ocasiones, a lo largo de los dos siglos, se suspendieron los asientos o se renegoció la deuda –reestructuración que algunos expertos no descartan que tenga que hacer Grecia, aunque en la actualidad el plan de estabilidad del euro ha ahuyentado esos fantasmas-. Las continuas bancarrotas de España habrían convertido su deuda en bono basura si Moody´s o Fitch la hubieran calificado.

Hizo falta que llegara un francés, Philippe de Bourbon para poner orden a las finanzas españolas. Tras la Guerra de Sucesión, reinó como Felipe V desde 1700 hasta 1746 y articuló un estado moderno con funcionarios. A la vez retomó el comercio con América y elaboró una Hacienda con impuestos para financiar el nuevo estado.

Fernando VI siguió la estela de su padre y hasta Carlos III no se ve una innovación: el Banco de San Carlos. Una entidad encargada de convertir los vales reales y de descontar los efectos al 4%, contratar los suministros militares y pagar la deuda exterior. En un principio se pretendió que el capital privado entrara en el banco, pero los inversores no vieron negocio. La entidad cargada de deudas sobrevivió hasta 1829 cuando fue absorbida por el Banco de San Fernando.

El siguiente problema con la deuda española vino a finales del siglo XVIII. La decisión de Carlos IV de ir a la guerra contra Francia por haber cortado la cabeza a Luis XVI y a María Antonieta supuso la ruina de las finanzas patrias. La emisión desmesurada de vales reales terminó por llevar a la suspensión de pago de los intereses

Los problemas franceses terminaron en la Guerra de Independencia que supuso una merma considerable del arca pública. Un gasto que ya no veía venir oro desde el otro lado del Atlántico, ya que cada vez eran más los territorios de ultramar que proclamaban su independencia. Un déficit crónico al que tuvo que enfrentarse Fernando VII durante todo su reinado y que fue punto de partida del siglo más difícil para las finanzas españolas: el XIX.

El s.XIX y la falta de una revolución industrial
El siglo XIX dejó patente la falta de iniciativa empresarial que terminó por dejar yermas las arcas del Estado. En un país con continuos golpes de Estado, pronunciamientos militares y demás peleas (absolutistas contra liberales, isabelinos contra republicanos,…), se hacía necesaria una revolución industrial que no se produjo y que sufragó el Estado. 

El ferrocarril dinamitó las finanzas españolas y obligó a Isabel II a hacer más atractiva la deuda subiendo su rentabilidad, ya que los banqueros desconfiaban de los españoles. Un déficit que terminó en convertirse en impagos a las empresas que habían construido el ferrocarril y a los bancos que lo habían financiado. Una situación que provocó una quiebra en cadena que terminó con casi la mitad de las entidades financieras que había en el país. Tal fue el descontento de la sociedad que la Primera República se recibió con júbilo. 

La primera parte del siglo XX fue tranquila hasta la llegada de la Guerra Civil. Ésa fue la última vez, hasta el momento, que España entró en default. Una deuda que se quedaron sin cobrar los prestamistas del bando perdedor, el Gobierno Republicano, ya que el general Franco sí reconoció su deuda. Según estimaciones, el Generalísimo debía 14.000 millones de pesetas al terminar la Guerra Civil. Los programas de Posguerra y la tecnocratización de la Dictadura terminaron poco a poco con los déficits. La posterior apertura al turismo terminó por llevar el superávit y las divisas extranjeras a las cuentas de España .

Sólo Grecia y sus problemas con la deuda han hecho despertar los fantasmas de la quiebra en España. Temores que parecen alejarse tras el plan de defensa del euro y el recorte del gasto propuesto por el presidente de Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Pero si alguien tiene algo que decir en esto de la deuda es España, el primer país en crear bonos y el primero en entrar en bancarrota.
de: www.invertia.com/noticias/quiebras-siglo-historia-bancarrotas-reino-espana-2341102.htm
 

Para saber más del tema:

> Espanya, 500 anys de pensament antieconòmic, 21 fallides del pagament del deute d'Estat. Una vergonya silenciada als llibres de història.

> Albert Pont, "Delenda est Hispania", resenya i videos de les seves conferències

 

(Hem va deixar en estat de shock la història de "la viabilitat econòmica d'Espanya" (pàg.192 a 222) De Felip II a la crisi actual hi ha hagut una VINTENA DE FALLIDES DEL DEUTE D'ESTAT ESPANYOL. Això m'ha donat el nervi que explica la Història moderna d'Espanya, i que ha estat degudadament silenciada per "l'oligarquia de l'altiplà", una expressió diplomàtica de l'autor. Cuca de Llum)




Espanya s'apropa a la seva 14a bancarrota

(Entrada-publicada-per-primer-cop-el-2017)

L’Estat espanyol és un dels estats més històricament improductius i poc rendibles de la història. Després de la gran època de l’Imperi amb el comerç amb les amèriques, l’Estat ha comptat la gestió econòmica del seu patrimoni per bancarrotes, donada l’escassa habilitat gestora dels seus mandataris i l’excessiva dependència dels territoris productius com ara Catalunya.
Nou rècord de mala gestió a Espanya: l’Estat superar el 100% del PIB en endeutament

Les darreres dades del banc d’Espanya són molt clares: Espanya acabat de superar el llindar del 100% del PIB en deute acumulat. Aquest dada no s’esdevenia des de 1909, quan l’Estat va caure en la mateixa situació d’imprudència. Amb una xifra d’1,095 bilions de deute, segons les pròpies xifres del Banc d’Espanya, l’Estat arriba exactament al 100,04% del deute. Espanya podria ser que s'estigués apropant de manera inexorable cap a una nova bancarrota de proporcions històriques, per una nova mala gestió del capital públic. Tot plegat, després de demonitzar les autonomies per, segons el govern, una mala gestió de les finances, quan l’Estat s’ha aprofitat de la seva jerarquia per recollir el major marge d’endeutament que Europa li demanava que es repartís amb els governs autonòmics.



Les 13 bancarrotes de la història d’Espanya

L’Estat espanyol porta diversos anys amb un endeutament que supera el 95%. Ara finalment ha superat el llindar psicològic del 100%, la qual cosa l’acosta cap a l’abisme de la bancarrota. No seria però, el primer cop. L’Estat espanyol, o la Corona de Castella en el seu moment ha patit 13 moments de default, de bancarrota. Vegem-los:



Els Àustries, un forat econòmic darrere l'altre

El rei castellà, Felip II, suspenia pagaments per primer cop en la història de la Corona per impagament d’un deute que la Corona havia contret amb un banquer alemany que ascendia als 850.000 florins d’or. Era l’any 1557. El motiu de l’endeutament va ser sorprenentment actual: suborns.

La fallida econòmica de la Corona es va allargar en dues ocasions més, en 1577 i en 1597 a conseqüència del primer deute que el Rei no havia aconseguit salvar. Així, aquestes tres primeres suspensions de pagament de l’època es varen emmarcar dins el regnat del mateix Felip II, que moriria el 1598. Va ser el moment de la revolta dels Països Baixos espanyols.

La història dels Felips, fins arribar al cinquè és ben trista.Com a mínim, tenint en compte que anaven de suspensió en suspensió: Felip III va trigar només 10 anys a tornar a suspendre pagaments, ho va fer el 1607, i el seu successor, Felip IV, va suspendre compte en fins a quatre ocasions més: 1627, 1647, 1652 i 1662. Es calcula que la inflació d’aquest període va arribar al 250%.

El 1666 era el torn de Carles II, que va protagonitzar la seva pròpia fallida. Aquesta va comportar posteriorment una sèrie de reformes econòmiques sota la direcció del govern de Medinacelli, que va aturar una mica la tendència sagnant de l’economia espanyola i va posar punt i final a la sagnia dels Àustria. 







Els Borbons, afectats per les guerres napoleòniques

No obstant, els Borbons tampoc van saber demostrar ser bons en finances, sobretot en temps de guerra. El conflicte bèl·lic amb la França revolucionària a finals del XVIII va generar dues suspensions de pagaments més: una el 1799, amb Carles IV al capdavant de la Família Reial espanyola, i l'altra el 1809, sota el regnat del germà de Napoleó Bonaparte, l'anomenat 'Pepe Botella'. 


La primera bombolla financera de l'Espanya capitalista



Amb la fi de l'antic règim, el govern compartit entre monarca i polítics tampoc va acabar de resoldre la situació. La bombolla d'expectació i inversions protagonitzada per les companyies ferroviàries durant la segona meitat del segle XIX i no aturada a temps per la reina Isabel II va esclatar el 1866, quan moltes empreses van constatar que les previsions de beneficis havien estat exagerades i van començar a saltar pels aires. Això va arrossegar entitats de crèdit, una situació no tan diferent a l'explosió de la bombolla immobiliària només fa uns anys. Era la primera crisi financera de l'Espanya capitalista i el 1866, l'Estat va tornar a declarar-se en fallida.


El final el colonialisme i la fallida que Franco no va reconèixer

El desastre econòmic va contribuir a l'exili de la monarca, però l'arribada del caòtic Sexenni Democràtic tampoc va aturar la dinàmica negativa dels comptes de Madrid. Així, el 1872 es torna a declarar bancarrota i, per sortir de la situació, l'Estat es ven les mines de Riotinto (Huelva) al Regne Unit. És l'inici del final. Deu anys després, el 1882, la situació torna a ser la mateixa i s'allarga fins la pèrdua de les colònies de Cuba i Puerto Rico el 1898: és el Desastre del 98. La de 1882 és l'última fallida oficial, perquè tot i que el 1939 la situació és la mateixa, Francisco Franco, just entrar al poder, no reconeix ni assumeix el pagament del deute que havia generat la Segona República i havia accentuat la Guerra Civil.