19 de juny de 2016

¿Compensa educar a ambos sexos de forma separada?



Muchos pensarán que esta opción puede ser catalogada de retrógrada y contraria al principio de igualdad de oportunidades, pero yo me pregunto ¿cómo en Francia o Alemania los partidos socialistas y las nuevas feministas han tomado la iniciativa de imponerlo?



José Ramón Talero Islán - 29.9.2012 - Forum Libertas
Ante las recientes sentencias del Tribunal Supremo en torno a los dos colegios de Andalucía y Cantabria en relación a la educación diferenciada, me vino a la cabeza un artículo que leí en el diario El País, justamente el 22 de abril del pasado año. Era una entrevista del periodista Kerman Romeo a la científica Annne Moir. Cuando concluí esa lectura, quedé libre de dudas en mi pensamiento al saber que la ciencia me confirmaba que, a partir de unas edades, la educación a ambos sexos debe ser separada para el buen desarrollo de los educandos.  

Recuerdo mi experiencia como estudiante conviviendo y aprendiendo con niñas, después como educador enseñando a niños y niñas, en uno y en otro caso observaba que la evolución en el proceso madurativo era diferente en los dos sexos. Como alumno, todas mis compañeras de clase nos daban “sopas con hondas”, siempre sacaban mejores notas y eran más responsables y trabajadoras. Nosotros pensábamos y teníamos otros intereses distintos de ellas, conversaciones más pueriles e inmaduras que nos alejaban de la sociabilidad y de la correspondencia en el trato.

A partir de los dieciséis años, cuando inicié mis estudios de COU (curso de Orientación Universitaria) lo que es actualmente segundo de Bachillerato, la madurez se fue equilibrando y nuestra responsabilidad se igualó al resto de las niñas. Como educador confirmo, después de más de treinta años de usanza, que esto es así. 

Para corroborar esta opinión y experiencia, la neuróloga inglesa Anne Moir, doctora en Genética por la Universidad de Oxford y autora del libro Brain sex: The real difference between men and women, explica las ventajas de educar a niños y niñas por separado debido a las diferencias neurológicas existentes en ambos sexos. A esta insigne científica le apasiona y trabaja, desde hace mucho tiempo, sobre el cerebro y las diferencias entre hombres y mujeres. Todos sus estudios y experiencias han determinado que instruyendo por separado a niños y niñas es viable conseguir al máximo las potencialidades de cada uno.

Durante una conferencia organizada por la Federación de Asociaciones de Padres de Euskadi, en el Palacio Euskaduna de Bilbao, decía que: "En las escuelas en que se coeduca no se enseña, y puede ser contraproducente". Esta señora exponía a las preguntas del periodista, anteriormente citado, que: “Se está forzando a hombres y mujeres a entrar en otro mundo antes de que sus cerebros sean maduros, de que se desarrollen definitivamente. El cerebro de un hombre madura entre los 20 y los 25 años; los cerebros de las mujeres son maduros a los 16 o 17 años. Opino que ese lento desarrollo determina que poner a los adolescentes en las mismas clases repercutirá negativamente en su desarrollo y empobrecerá la comunicación entre sexos. Me gustaría que los colegios se organizasen de manera científica y no políticamente”.

Por último, elucidaba: “Si enseñas a un niño que su cerebro está organizado de una manera lograrás sacarle lo mejor de sí mismo. Si ignoras las diferencias, las acentuarás. Pondré un ejemplo. Los chicos desarrollan la actividad verbal mucho más tarde que las chicas. La educación actual incide en la comunicación verbal, y los chicos se pueden sentir desplazados por no poder seguir la clase. Las chicas tienen menor habilidad para pensar en tres dimensiones. Si se ignora y no son educadas a otra velocidad en este aspecto serán menos aptas para dedicarse a labores técnicas, y se acentuarán estereotipos como que las mujeres aparcan peor” 

Con todo lo expuesto y añadiendo las experiencias de otros países más desarrollados (Estados Unidos, Francia, Alemania, Suecia, Reino Unido etc.), que ante el tremendo fracaso escolar y la gran violencia de género que padecen sus institutos y colegios, lo mismo que ocurre en nuestro país, optaron por ofrecer la diferencia separando por sexos en determinadas edades.

Hay que señalar que esto se limita a las horas lectivas; fuera del horario de clases, los chicos y chicas deben estar juntos y relacionarse. El resultado de estas experiencias, plasmado en estadísticas y datos experimentales, ha sido en todos los casos y países espectacular: aumento del rendimiento académico; disminución de la violencia de género; mejor ambiente en las clases; mayor eficacia en la labor de los profesores. Posiblemente, muchas personas pensarán que esta opción puede ser catalogada de retrógrada y contraria al principio de igualdad de oportunidades, pero yo me pregunto ¿cómo en Francia o Alemania los partidos socialistas y las nuevas feministas han tomado la iniciativa de imponerlo?

Las mujeres quieren ser ellas mismas, ni mejores ni peores, simplemente diferentes. Por último, debo señalar, sin ánimo de crítica destructiva y sin inmiscuirme en decisiones judiciales, que debemos buscar el sentido común y sobre todo la libertad del individuo sin connotaciones políticas. El derecho a la libertad está íntimamente unido al derecho a la educación. Por este motivo, es importantísimo que todos los jóvenes, a parte de sus diferencias sociales y económicas, puedan ser portadores de una educación de calidad y en libertad. La verdadera libertad está en la elección y no en la imposición. Las familias españolas tienen el derecho fundamental a elegir la educación que desean para sus hijos (Artículo 26 Declaración Universal de los Derechos Humanos y Artículo 27 de la Constitución Española de 1978).
http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=24060 

Publicat per primer cop a la Cuca de Llum al setembre del 2012

1 comentari:

jana ha dit...

Ple de rao