29 de maig de 2012

´Las inversiones en alta velocidad no tocan. Toca invertir en mercancías´ Conseller Lluís Recoder





El conseller dice que "si España fuera intervenida la UE trasvasaría la inversión del AVE a las mercancías"

 

LAURA BALLESTER VALENCIA En el eje mediterráneo se negocia, se redacta... Mientras en Galicia ya se han licitado o adjudicado inversiones por 1.500 millones.

Hemos criticado públicamente, en el Parlament de Catalunya y por el presidente de la Generalitat catalana Artur Mas que en los presupuestos para 2012 haya dinero para la alta velocidad y no para el eje mediterráneo. Cuando reclamé a la ministra Pastor inversiones para el corredor mediterráneo nos decía: "No hay dinero". Sí que hay, pero para unas prioridades equivocadas. Ahora toca invertir donde la inversión pública genere empresa, riqueza, ocupación y bienestar que es lo que le conviene a la economía de Valencia, Catalunya, Murcia y el Estado.

Se lo han dicho ustedes y Europa pero la ministra, ni caso.

Los PGE 2012 fueron una decepción y una sorpresa. En las conversaciones con la ministra había sido muy explícita en relación al retraso que teníamos en Cataluña en inversiones ferroviarias. Nos desconcertó cuando vimos la propuesta de incluir el eje central, descartado por Europa porque Francia no lo quiere dentro de la red europea transfronteriza. Es el momento de arremangarse y hacer un esfuerzo para intentar salir de la crisis. Y las inversiones en alta velocidad no tocan, están fuera de lugar. Tocan las inversiones en corredores de mercancías. No tenemos dudas de que si España fuera intervenida, cosa que no queremos, llegaría un representante de la Unión Europa, cogería los presupuestos de Fomento y trasvasaría el dinero que hay en estos momentos dedicados a la alta velocidad y los pondría en un corredor de mercancías.

Barcelona y Valencia ya tienen AVE y se nos tildará de insolidarios.

Las buenas infraestructuras no son sólo el tren de alta velocidad, que es un tren de lujo. España ha confundido el tren con la alta velocidad, como tiempo atrás confundió el dinero con la felicidad. Eso está fuera de lugar, es una prioridad equivocada. Desde Cataluña defenderemos llevar un buen tren a Extremadura. Pero que eso sea sinónimo de llevar el tren de alta velocidad, no. Y más cuando Portugal ha dicho que no llevará el tren hasta la frontera. 

¿Por qué a Catalunya le interesa conectarse en ancho europeo con Valencia?.

Nos interesa que el polo de desarrollo del arco mediterráneo sea un polo de futuro y que Catalunya, Valencia, Mallorca y Murcia continuen siendo una tierra de oportunidades y de crecimiento. Y hacer una contribución decisiva al PIB del conjunto del Estado. Los poderes públicos y la sociedad civil de estos territorios nos hemos de defender frente a las ansias y tendencias centralistas y radiales donde todas las infraestructuras, si no pasan por Madrid, no son importantes. Eso lo tenemos que tener muy claro: hemos de ir todos a una para poder defendernos.

Cataluña fue la primera que se creyó el corredor y lo incluyó negro sobre blanco en un plan. 



Nos lo hemos creído siempre. Hace años que reivindicamos una buena comunicación de pasajeros Barcelona-Valencia y resulta que aún tenemos entre Vandellós y Tarragona un tramo de vía única. Es una prueba más de que o nos defendemos o no nos defenderá nadie.

¿El paso de las mercancías por Tarragona ya está resuelto?

Sí. Planteamos hacer el tercer carril entre Tarragona y Castellbisbal con la máxima urgencia y mínimo coste. Cuesta 186 millones de euros y puede estar en 2015. Aunque no renunciamos a recuperar la fachada marítima de Tarragona y hacer pasar el tren por fuera.

Sus cifras de transporte ferroviario de mercancías en ancho europeo no son espectaculares.

Son bastante ridículas porque llevar mercancías a Europa en tren es muy complicado. Las vías no están en condiciones y el túnel de le Perthus tiene tanta pendiente que obliga a poner una locomotora de cola para empujar los trenes. Y porque tenemos un pésimo operador ferroviario. Renfe aún no es un operador suficientemente fiable. Un proceso de liberalización será terriblemente positivo, porque entrarán más operadores y Renfe se espabilará, porque no tendrá un mercado cautivo.