23 de juny de 2010

El Gobierno hará caso omiso al Congreso y no parará las obras del AVE en Barcelona

El Partido Popular ha añadido leña al fuego de la Sagrada Familia. El diputado Jorge Fernández Díaz presentó ayer una moción en el Congreso para pedir que se paralizasen las obras del polémico túnel que ha de atravesar Barcelona para llevar el AVE de un extremo al otro y que se modifique su trazado llevándolo por otro lugar. Y todo porque el ministro de Fomento, José Blanco, blandió en el Congreso la semana pasada un supuesto documento final de la Unesco que avalaba el trazado de este túnel y decía que era la única solución válida para el AVE.

Fernández Díaz y la presidenta del PP de Cataluña, Alicia Sánchez-Camacho, se reunieron el pasado fin de semana con representantes del templo de Gaudí y con portavoces de los vecinos para recoger sus quejas y sus argumentos y llevarlos al Congreso. El diputado popular salió de la reunión con una ingente batería de razones con las que oponerse al trazado. “Es que, para empezar, es un documento que no va firmado por nadie. Dudo, además, de que fuese redactado por los mismos técnicos que realizaron el informe preliminar que la Unesco nos entregó a nosotros, donde se pedían soluciones alternativas al túnel por debajo de la ciudad”, manifestó a El Confidencial Pere Vallejo, portavoz de la Plataforma pel Litoral.

La lejanía de todas las posturas quedó de manifiesto ayer en el Congreso de los Diputados. Blanco subrayó que “no hay riesgo para la Sagrada Familia. No tengo la certeza ni la seguridad que las obras de la Sagrada Familia puedan llegar a buen puerto porque los técnicos y expertos están diciendo que se está construyendo una obra con demasiado sobrepeso y eso puede tener consecuencias sobre el terreno. Por tanto, el riesgo no es del túnel. El riesgo es sobre una obra que está sobredimensionada en su estructura y en su peso. Eso lo dice el informe”. De la misma opinión fue Joan Herrera, representante de ICV. Y recordó Blanco que la Audiencia Nacional negó en seis ocasiones la paralización de las obras. “Por  otra parte, debe saber que el trazado que se está ejecutando fue resuelto y aprobado por el Gobierno del Partido Popular en el 2002, cuando el señor Álvarez Cascos era ministro de Fomento”.

Fernández Díaz saltó al ruedo dispuesto a todo. “Le acuso de filibusterismo ante la Audiencia Nacional, porque ese informe ha sido trasladado a la Audiencia por la abogacía del Estado. Pero usted está provocando una política de hechos consumados, haciendo que esos informes falsos sean tenidos en cuenta”. El ministro le pidió que no confundiese “la pasión con la realidad, porque la pasión le quita la razón”. También explicó que “un cambio de trazado supone un nuevo estudio, un nuevo informe de impacto medioambiental, un nuevo proyecto. Y eso son 48 meses. Usted falta a la verdad. No serían seis meses de retraso, como dice. No puede pedir que garanticemos las conexiones con Francia en los plazos que hemos establecido y luego venir con una iniciativa para modificar la alta velocidad que nos une con Francia. Si paralizamos el túnel, dejaríamos improductiva la obra que ya hemos hecho simplemente para dar a una propuesta que puede ser legítima, pero que no tiene ningún aval científico”. El popular no se arredró: si se varía el trazado sólo se retrasan seis meses las obras. Y en cuanto al coste, sobre un total de más de 400 millones de presupuesto, sólo significaría la pérdida de unos 10 o 12 millones, es decir, el 2% del total.

Y de ahí, al terreno político. Blanco recordó que tras impulsar la obra el Gobierno popular, el PP se opuso a ella en el 2004, en plena campaña electoral. Y ahora en el 2010, en plena precampaña de las autonómicas catalanas. “Sólo les mueve la pasión por los votos”, sentenció. De nada valieron las excusas del Gobierno: la moción fue aprobada por 179 votos a favor y 170 en contra

Deficiencias estructurales

En este pleito, los vecinos cierran filas con el PP contra el AVE. Vallejo señala que a los técnicos de la Unesco se les facilitaron planos realizados por el propio Ministerio de Fomento en el año 2000 para sondear otras posibilidades de trazado. Una de ellas, la construcción del túnel bordeando el litoral barcelonés. “En el informe se dice que tiene 16 kilómetros de largo y que pasa por debajo de 400 viviendas. Mentira. Lo que toma es la distancia desde el aeropuerto a la Sagrera, al norte de Barcelona. Si miramos la distancia desde Can Tunis, en la entrada sur de la ciudad, esta distancia se acorta a sólo 10 kilómetros. Y si enlaza con Sants y luego con la Sagrera, aumenta a 10,5 kilómetros. Además, discurre bajo el Paseo de Colón, no debajo de bloques de pisos, por lo que no afecta a viviendas”.

El representante de los vecinos advierte también de que “se dice que los pilotes que se han situado cerca de la Sagrada Familia para sostener el terreno no tienen problemas. Mienten de nuevo. La mitad de ellos tienen ya una inclinación de más de 10 centímetros, que es la inclinación máxima permitida. E incluso hay uno que tiene una inclinación de 32 centímetros”.

La polémica del informe se complicó cuando, este lunes, Fernández Díaz afirmó tajantemente que había hablado con Mechtild Rossler, directora de Patrimonio de laUnesco para Europa y Norteamérica, que le desmintió que hubiese un informe definitivo de la Unesco. Fuentes del Ministerio de Fomento, sin embargo, contradicen esta versión. “El texto fue entregado directamente por la Unesco en la Embajada española ante este organismo. Los técnicos han estado trabajando con varios informes provisionales y han elaborado un informe definitivo que es el que el ministro ha hecho público”, manifestaron a El Confidencial fuentes oficiales del Gobierno.

El ministerio asegura también que el texto definitivo será aprobado por la Unesco en la reunión oficial que tendrá lugar a finales de julio o primeros de agosto en Brasilia. “Los más interesados en que todo salga bien somos nosotros, y más teniendo en cuenta los antecedentes en esta ciudad [se refiere al hundimiento de la línea 5 del Metro en el barrio de Horta, en 2005, lo que causó un monumental escándalo]. Estaríamos locos si no tuviésemos en cuenta estos riesgos. Pero la Unesco ha visto que las medidas de seguridad adoptadas son las más extremas que se podían haber tomado”, argumentan desde Fomento.
 
 
NUESTRO COMENTARIO:   Estas obras tan vigiladas tuvieron como fruto una desviación de 82 cm en la posición de los pilotes en el parque de la Fachada de la Pasión.  Están MUY MAL VILGILADAS.
 

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