28 de febrer del 2015

El ‘caso Blesa’ vuelve a cambiar de juez y ya van seis en dos años de instrucción



El ‘caso Blesa’ vuelve a reactivarse casi dos años después de que el expresidente de Caja Madrid visitase fugazmente la cárcel de Soto del Real. La encargada de reactivar la causa ha sido Esperanza Collazos, la sexta jueza por la que pasa esta investigación en este período y que hasta hace pocos meses había estado en el juzgado en que se extravió el sumario sobre el borrado de los ordenadores de Luis Bárcenas. El banquero sigue su carrera por batir el récord del expresidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, que sólo se sentó en el banquillo tras desfilar ante nueve jueces en diez años.

La nueva titular del Juzgado Central de Instrucción número 9 de Madrid (su nombramiento fue registrado en el BOE el 10 de octubre del año pasado) ha reactivado el caso por el que se investiga la compra del banco de Miami, que ya llevó en dos ocasiones a Blesa a visitar la prisión. Según publica ElConfidencial.com, la jueza ha citado a declarar como testigos el próximo lunes a dos inspectores del Banco de España que realizaron informes sobre esta operación.


El resto de citaciones solicitadas por las partes se resolverán según el resultado de la declaración de los inspectores del Banco de España. El juzgado investiga la comisión de presuntos delitos de abuso de posición dominante y administración social fraudulenta en la compra del banco de Miami por parte de Caja Madrid durante la presidencia de Miguel Blesa. Bankia vendió en mayo de 2013 el City National Bank de Florida por 882 millones de dólares, unos 682 millones de euros. Caja Madrid había comprado en abril de 2008 el 83% del que fuera el sexto mayor banco privado del estado de Florida por un importe de 927 millones de dólares, un desembolso al que se sumaron otros 190 millones de dólares en 2010.


Este ‘caso Blesa’, separado en las piezas del banco de Miami y del crédito al empresario Gerardo Díaz Ferrán, ha sido un constante ir y venir desde que el juez Elpidio José Silva decidió iniciar una investigación contra el expresidente de Caja Madrid y encarcelarle en mayo del 2013. No obstante, las recusaciones, los recursos, los archivos e incluso la querella por prevaricación presentada por los abogados de Miguel Blesa impidieron que el polémico juez continuara con su intención de llegar hasta el final en la causa contra el exbanquero.


Apenas unos días después de la fugaz entrada en prisión de Blesa, el juez Silva -que investigaba el crédito fallido concedido en 2008 a Gerardo Díaz Ferrán por Caja Madrid- fue apartado de la causa mientras la Audiencia Provincial de Madrid resolvía la recusación planteada por el exbanquero. Poco después también le apartó por la causa en la que se investigaba la compra del City National Bank of Florida (reabierta ahora por Collazos), aunque antes de esto, Blesa se vio obligado a hacer una nueva visita a Soto del Real. El tribunal consideró que Silva debió tramitar su recusación en ambas causas, recusación que le presentó la defensa del expresidente de Caja Madrid.


Dos meses después el CGPJ decidió suspender a Silva durante cuatro meses y siete días por la supuesta comisión de dos faltas muy graves y otra grave en el ejercicio de sus funciones por hechos ajenos a la instrucción del caso Blesa.


Silva ya tenía sustituto, se trataba de Juan Antonio Toro, titular del Juzgado de Instrucción número 36 de Madrid, que se negó a reabrir la causa del crédito de 26,6 millones concedido a Marsans - cuando ya estaba en quiebra- por una denuncia de Manos Limpias. Alegó que los hechos presentados por el sindicato eran nuevos, pero que sus protagonistas “solo coinciden parcialmente con los que fueron objeto de la investigación anterior”.


Ya en diciembre, la Audiencia Provincial de Madrid acordaba devolver a Silva la causa del banco de Miami, pero el magistrado decidió abstenerse al encontrarse abierta la causa contra él por su actuación en dicho caso. Temporalmente esta causa pasó al juez Toro. El tribunal resolvía de este modo un conflicto de competencias surgido a causa del desinterés de la entonces inquilina del Juzgado número 9, María Sánchez Rivero, por hacerse con el caso, actitud compartida por otro juez, el titular del Juzgado 19 de Madrid. Este último había recibido por reparto la causa del City National Bank of Florida pero la reenvió al Juzgado de Silva. La juez que sustituía en ese momento a Elpidio fue quien elevó el conflicto de competencia.


En medio de este proceso, la prensa publicó parte del contenido de los 8.777 correos incautados a Blesa. En ellos se leía cómo el exbanquero se felicitó por el éxito de la emisión de preferentes o como el expresidente del Gobierno, José María Aznar intentó vender a Blesa un proyecto poco viable de unos amigos de Miami.


Ya en la primavera de 2014 la juez Leticia García, que tomó el testigo de Sánchez Rivero para sustituir a Silva en el Juzgado de Instrucción número 9 de Madrid, autorizó a Bankia a cambiar de servidor sus correos pero pidió a la entidad que hiciera antes una copia de seguridad que garantice su conservación. No obstante, rechazó la petición de Manos Limpias de incorporar los correos corporativos de Blesa comprendidos entre 2006 y 2009.


El sexto y último juez, por ahora, en hacerse cargo del ‘caso Blesa’ ha sido Esperanza Collazos que es titular del Juzgado Central de Instrucción número 9 de Madrid desde el 10 de octubre del año pasado. Hasta ese momento se encontraba adscrita al Tribunal Superior de Justicia de Madrid, teniendo sus últimos destinos en los Juzgados de Instrucción número 32 y número 20. En el Juzgado número 32, famoso por ser en el que se extraviaron los documentos sobre el caso del borrado de los ordenadores de Bárcenas, Collazos sustituyó temporalmente a la jueza Rosa María Freire Pérez mientras ésta se encontraba en situación administrativa de servicios especiales en la Carrera Judicial.


Mientras Blesa sigue lejos del banquillo de los acusados, lo cierto es que mucho más rápida ha sido la causa contra el juez Elpidio Silva, condenado a 17 años de inhabilitación por encarcelar en dos ocasiones al expresidente de Caja Madrid. Silva anunció un recurso ante el Supremo.